Edimburgo en la neblina

Edimburgo (Escocia) Reino Unid

Edimburgo (Escocia) Reino Unido

En la tierra de Darwin, existe un buen ejemplo de que las ciudades son seres vivos que saben adaptarse y evolucionar. Hasta el siglo XVIII el viejo Edimburgo vivía encerrado dentro de sus murallas. Un crecimiento desorbitado de la población, que habitaba en condiciones insalubres, provocó su expansión urbanística. Se derribaron las baluartes y se diseñó una nuevo Edimburgo: la New Town. El resultado fue una obra maestra del urbanismo mundial, con calles anchas ordenadas en cuadriculas. Se edificaron viviendas de estilo georgiano para la burguesía escocesa y se radicó la vida comercial.

Entre la neblina escocesa emerge el viejo núcleo medieval, frente a él, la racional ciudad decimonónica. Desde la cima de Calton Hill  percibimos con claridad como el tiempo ha dejado huella en Edimburgo.

Autor de foto y texto: Alfredo Medina ©

 

Los senderos de la Isla de Lopud

lsla de Lopud (Dalmacia) CROACIA

Isla de Lopud (Dalmacia) CROACIA

Las  Elafiti son un grupo de islotes de clima benigno y muy próximas a la costa meridional de Dalmacia. Por esa razón los nobles de Ragusa (actual Dubrovnik) construyeron aquí sus palacios de verano. Una de estas islas es la pequeña Lopud. Sus escasos 5 kms cuadrados, repletos de vegetación mediterránea, están surcados por múltiples senderos. Caminando entre olivos y almendros el viajero puede atravesarla en apenas 3 horas. La costa, en su mayor parte rocosa,está salpicada por playas de arena fina. La más grande y concurrida es la Sunj.Por el paseo que une esta playa con el embarcadero los turistas caminan animados y presurosos. La jornada está llegando a su fin. En Lopud suenan ya las sirenas de los barcos que los llevará al continente.

Autor de foto y texto: Alfredo Medina ©

 

Montes Torozos, entre el cielo y el trigo

Montes Torozos (Valladolid) Castilla y León

Montes Torozos (Valladolid) ESPAÑA

«!El olmo centenario en la colina que lame el Duero! Un musgo amarillento le mancha la corteza blanquecina al tronco carcomido y polvoriento».( Antonio Machado/Campos de Castilla). 

En un viaje por estas tierras al norte del Duero nos topamos continuamente con castillos, iglesias mozárabes y villas amuralladas. En esta comarca se ubican una serie de pequeños pueblos con un patrimonio artístico de gran valor, como Ureña, Torrelobatón o Wamba . Esta última localidad toma este nombre tan peculiar de un rey visigodo, que fue coronado en este pueblo en el año 672. El recorrido por la comarca de Monte Torozos discurre por extensas campos de trigo y cebada, que mutarán de aspecto dependiendo de la estación del año. En verano, los colores dorados predominan en este paisaje ondulante y apacible. Pero al atardecer todo cambia. El cielo se torna violáceo: se aproxima un tormenta. En lo alto de una colina dos olmos viejos y solitarios se siente amenazados.

Autor de foto y texto: Alfredo Medina ©

La magia de Blois

Blois (Loir-et-Cheir) FRANCIA

Blois (Loir-et-Cheir) FRANCIA

El Loira es un río que se va cargando de historias a medida que atraviesa el valle. En Blois se estableció la corte en 1498, y durante décadas se consideró el centro de la vida política de Francia. En la parte alta se levanta su grandioso castillo. Escenario de las más cruentas intrigas, es un magnífico ejemplo de integración del arte gótico y renacentista. Uno de sus hijos más ilustres fue Robert Houdin, precursor de la magia moderna . Este relojero e inventor de autómatas cautivaba a su público con trucos imposibles. Con el Loira sucede algo parecido: su magia te puede hechizar!

                                  Autor de foto y texto: Alfredo Medina ©

La Noria del Prater

 

Noria de Viena (Viena) AUSTRIA

Noria de Viena (Viena) AUSTRIA

En 1887 se decidió instalar en el parque del Prater una moderno artilugio. Sería una gran distracción para los vieneses de fines del siglo XIX. Viajando en cualquiera de las 30 cabinas, sus usuarios podían ascender hasta los 70 metros de altura. Contemplarían Viena desde una perspectiva nunca vista. Como lo hicieron Joseph Cotten y Orson Welles en la recordada película de «El tercer Hombre. Después de cien años la Wiener Riesenrad sigue girando hasta el infinito. Esta noria ya no es un simple artefacto: se ha convertido por derecho propio en protagonista del paisaje vienés. Tanto es así que cuando llega noche se transforma en un árbol más del bosque del Prater.

Autor de foto y texto: Alfredo Medina ©