Pasión parisina por el Puente de los Artistas

Puente de las Artes (París) FRANCIA

Puente de las Artes (París) FRANCIA

Miles de enamorados siguen acudiendo con entusiasmo al Pont de Arts. La razón de tanto interés tiene mucha relación con la literatura. Cortazar situó en este puente el lugar donde el protagonista de Rayuela encontraba a la Maga. Gracias a la publicación de la novela  Tengo ganas de ti de Federico Moccia, multitud de enamorados colocan un candado y una frase amorosa sobre las barandillas. Durante la noche, aquellos afortunados paseantes que atraviesen esta vieja pasarela, gozarán de una vista inolvidable de París.

 Autor de foto y texto: Alfredo Medina ©

 

Siracusa mítica

 

Lungomare Alfeo (Siracusa)-Sicilia- ITALIA

Lungomare Alfeo (Siracusa)-Sicilia- ITALIA

La gran expansión griega del siglo VIII a.C. provocó la fundación de diversas colonias en el Mediterráneo. Uno de los asentamiento más importantes se erigió en el sur de Sicilia, en el islote de Ortigia. Con el paso del tiempo este enclave acabó convirtiéndose en la poderosa polis de Siracusa. En esta ciudad, lugar de nacimiento de Arquímedes, la impronta de la cultura griega está presente en cada una de sus esquinas. Caminando por la fachada oeste de la ciudad vieja, el viajero se topará con la fuente de Aretusa. Será el momento de detenerse delante de este manantial lleno de nenúfares y descubrir su mítica historia.

La ninfa Aretusa, para librarse de las intenciones amorosas de Alfeo, se encomendó a la diosa  Artemisa. Esta la convirtió en una fuente de agua dulce. Pero Alfeo, hijo de Océano consiguió transformarse en río. Desde entonces Aretusa  y Alfeo unen sus aguas hasta el fin de los tiempos

 Autor de foto y texto: Alfredo Medina ©

A Coruña. Torre de Hércules.

A CORUÑA

Torre de Hércules y escultura Breogán (A Coruña) ESPAÑA

Cuenta la leyenda que el guerrero  Breogán, después de imponerse a las tribus peninsulares, fundó la ciudad de Brigantium  (A Coruña). Sobre el promontorio de Eiras, donde los celtas realizaban actividades de culto, los romanos levantarían años más tarde la Torre de Hércules. Se la considera como el único faro en todo el mundo que habiendo sido edificado en la antigüedad, sigue en funcionamiento.

 Autor de foto y texto: Alfredo Medina ©

Orcia, espejo de la Toscana

Paisaje del Valle del Orcia (Toscana) ITALIA

Paisaje del Valle del Orcia (Toscana) ITALIA

Cuando pensamos en la idílica Toscana, nuestro subconsciente nos remite a un paisaje de colinas doradas salpicado de cipreses y de bellas mansiones de piedra. Si hubiese que elegir un lugar donde ubicar esas imagen este sería el Valle del Orcia. Un viaje a esta comarca, situada entre  Pienza, Montalcino y San Quirico, supone un regalo para los sentidos. Este espacio único ha sido moldeado durante siglos a la escala del hombre. Tal es así que su fisonomía actual es prácticamente la misma que reflejaron los pintores de la escuela de Siena en el Renacimiento. En este valle la actividad agro-ganadera tradicional convive con formas racionales de turismo. Todo esto hace que este lugar de la Toscana sea un sitio idóneo para aquellos que quieran disfrutar de la vida con lentitud.

*El Valle del Orcia ha sido declarado Patrimonio Mundial de la Humanidad por la Unesco en 2004

 Autor de foto y texto: Alfredo Medina ©

Amboise desde la orilla

Amboise (Indre-et-Loire) FRANCIA

Amboise (Indre-et-Loire) FRANCIA

Desde los arenales del Loira, el viajero puede gozar de una panorámica imponente de Amboise. Esta ciudad señalada por la Historia, tuvo a ilustres personalidades entre sus vecinos. El rey Francisco I, entusiasta del lujo y admirador del arte renacentista, invitó a diversos artistas italianos a trabajar en su corte. Entre ellos estaba Leonardo Da Vinci, que residió desde 1516 hasta su muerte en esta villa. Dicen que en su equipaje traía valiosos manuscritos, planos de fantásticos ingenios y obras maestras como la Mona Lisa. Los restos de este genio del Renacimiento se conservan en la capilla de St. Hubert, dentro del Chateau de Amboise.

 Autor de foto y texto: Alfredo Medina ©