Los veranos de Salò

Saló

Salò (Lombardía) ITALIA

Uno de los lugares más solicitados en la Lombardía como centro de veraneo, ha sido desde siempre la localidad de Salò. Situada en la riviera Bresciana del Lago de Garda, esta elegante ciudad está rodeada de jardines tropicales y viñedos que producen el célebre Bardolino. El pasado de Salò está marcado por el año 1943. En esas fechas Benito Mussolini eligió esta villa como sede del gobierno de la recién constituida República Social Italiana. Este estado títere de los nazis, sucumbió en 1945 cuando fue derrotado por los partisanos. Los lugareños de hoy prefieren olvidar esos años y destacar todos sus valores positivos, como su entorno natural, su centro histórico o sus lujosos hoteles.

Autor de foto y texto: Alfredo Medina ©

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Los sonidos de la Boquería

 

Mercado de la Boqueria

Mercado de la Boqueria (Rambla,91) Barcelona. ESPAÑA

En siglo XII era costumbre que campesinos y ganaderos, con el fin de evitar el pago de impuestos, vendiesen sus productos en el exterior de las murallas. En Barcelona el lugar elegido por estos gremios fue la que se conocía como la explanada del Pla de la Boquería. Con el paso de los siglos este solar se transformó en el mercado más emblemático de la ciudad Barcelona. El recinto  la Boquería tal y como se conoce hoy fue terminado en 1914. En esos años los comerciantes instauraron la costumbre de regalar una rosa por cada compra. Dicen que esto fue lo que provocó que en la Rambla se asentaran un gran número de floristerías .

Todas las mañanas el viejo mercado sigue siendo un auténtico hervidero. Los compradores habituales se mezclan con naturalidad con las decenas de curiosos turistas. Los vendedores, desde sus puestos, promocionan con alegría y vehemencia sus productos. Toda esa algarabía cotidiana de la Boquería resonará en el cielo.

Autor de foto y texto: Alfredo Medina ©

Óbidos, tierra y piedra

OBIDOS

Rua Direita de ÓBIDOS . PORTUGAL

«Para el viajero, Óbidos no es sólo una tierra con personas, calles excesivamente floridas, buenas pinturas y buenas esculturas. Es también un lugar del paisaje, un accidente, una arruga de tierra y piedra».

José Saramago (Viaje a Portugal)

En el centro de Portugal, entre suaves colinas rebosantes de viñedos, se aparece ante nuestros ojos un pueblo amurallado al que llamaron Óbidos. Atravesando la Porta da Vila, accedemos a un entramado de estrechas calles adoquinadas. Sobre las blancas fachadas de sus casas, una multitud de bungavillas y geranios exhiben todo su color. Aunque en 1755 un fuerte terremoto derrumbó gran parte de la ciudad, esta villa centenaria ha sabido conservar su legendaria belleza. Una muestra del poder romántico y cautivador de Óbidos es lo que sucedió en el año 1282. El rey Don Dinis, con el fin de declarar su gran amor, se la ofreció como regalo de bodas a su esposa.

Autor de foto y texto: Alfredo Medina ©

 

Ampurias. Una historia de griegos y romanos

Ciudad Romana de Ampurias (Girona) ESPAÑA

Ciudad Romana de Ampurias (Girona) ESPAÑA

 

Hace 2500 años un grupo de colonos griegos procedentes de la región de Focea desembarcaron en el golfo de Rosas. De este primer asentamiento surgiría un pequeño puerto que tendría una función puramente comercial y que sería conocido como Ampurias (término procedente del griego Emporion que significa «puerto comercial» o «mercado»). En el siglo IV a. C. Ampurias inició su época de esplendor, que se prolongó hasta que sufrió el acoso de la tribu de los Barcidas en el año 226 a. C. Ante esta amenaza los representantes de Ampurias pidieron ayuda al poderosa Roma, que respondió enviando a 50.000 legionarios. A pocos metros del enclave griego original, los romanos crearon allí un campamento que se convertiría años después en una sólida ciudad. En época del emperador Adriano a los pobladores helenos se le concedió la ciudadanía romana, y las dos ciudades acabaron fusionándose.

Autor de foto y texto: Alfredo Medina ©

La calle más bella del mundo

gran canale

Gran Canal y el puente de Rialto (Venecia) ITALIA

Es probable que al viajero que navegue por el Gran Canal le invada el desconcierto. A lo largo de sus 3.800 metros de longitud se acumulan un sinfín de obras maestras que desbordan la razón. Sobre las riberas del canalazzo se asoman más de 100 palacios de estilos gótico, renacentista y barroco, que rebosan lujo y color. Casi todos ellos conservan el nombre de la familia propietaria, lo que nos sirve para hacer un recorrido por la vieja y poderosa aristocracia veneciana. En el lugar donde el canal se estrecha, se construyó en 1588 en el el puente de Rialto. Esta estructura que fue durante muchos años la única vía de unión entre las dos orillas, exhibe bajo sus arcadas una serie de pintorescas tiendas.

El Gran Canal es la vía de comunicación más antigua y transitada de Venecia. Por su cauce navegaban hace siglos robustas galeras y grandes barcos mercantes. Ahora lo atraviesan regularmente ruidosos vaporettos y silenciosas góndolas, que transportan a esos invasores pacíficos que son los turistas . Esta Venecia que sobrevive con elegante dignidad a las afrentas del tiempo, conserva hoy toda su singularidad. Por todo ello sigue teniendo sentido aquella afirmación que hizo el viajero y embajador de Francia hace 500 años, cuando dijo que el Gran Canal era «la calle más bella del mundo».

Autor de foto y texto: Alfredo Medina ©