Con todo merecimiento el pueblo de Montresor, en el valle del Loira, ha recibido la consideración de uno de lo pueblos más bellos de Francia (otorgado por la asociación Les plus beaux villages de France) . Esta pequeña localidad conserva en buen estado sus edificios históricos más relevantes, como su iglesia, el mercado de lana o el lavadero. Por un estrecha calle adoquinada se asciende hasta el Castilllo. Un lugar perfecto para comprobar todo el entorno : huertas, prados y bosques se integran a la perfección en un paisaje idílico.
En las noche de verano se celebran las Nuits Solaires. Alrededor del riachuelo se despliega un emotivo espectáculo de luz y sonido. Se iluminan los estanques y se proyectan imágenes sobre las casas. Todo ello acompañado de música y efectos sonoros. Esta escenografía envolverá al espectador en una atmósfera de emocionante irrealidad.
Autor de foto y texto: Alfredo Medina ©




En los años sesenta las autoridades francesas decidieron potenciar la región del Languedoc- Roussillon como nuevo polo de atracción turística. Eligieron una amplia franja costera entre Narbona y Sète, para levantar un gran complejo con hoteles y edificios de apartamentos. En torno al cabo de Adge y a la laguna de Luno de se construyeron todo una serie de equipamientos, desde un puerto deportivo a un parque acuático. Pero la máxima atracción del lugar son sus largas playas, atestadas de gente en los meses de verano. El paseo kilométrico que las rodea, finaliza cerca de la desembocadura del río Herault. En ese punto hay una prolongada escollera.Bajo las nubes acechantes de una tormenta de verano, grupos de turistas disfrutan de los últimos momentos de la tarde.