Oporto, misterio junto al río.

Rua 31 de Janeiro

Rua 31 de Janeiro y Torre e Iglesia de los clérigos. Oporto. PORTUGAL

 

En un recorrido por el ondulante Oporto, el viajero disfrutará de maravillosas panorámicas sobre el Duero, y se sorprenderá con perspectivas singulares. A la vuelta de una esquina es posible descubrir asombrosos edificios que parecen estar al alcance de las manos, pero que se hallan en realidad a cientos de metros. Toda la ciudad ofrece un repertorio caótico de volúmenes superpuestos que le confieren un aire enigmático. Por encima de los viejos tejados, con sus 75 metros de altura, sobresale la intrigante Torre de los clérigos..

Saramago en su «Viaje a Portugal» decía que uno se lleva de Oporto «un duro misterio de calles sombrías y casas de color terroso.  Tan fascinante es todo eso, como en el anochecer  los son las luces que se van encendiendo en las laderas. Ciudad junto a un río que llama Duero».

Autor de foto y texto: Alfredo Medina ©

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Ferragosto romano

Largo

Largo Magnanapoli. Roma. ITALIA

Roma, 15 de Agosto. Avenidas y plazas amanecen desiertas y silenciosas. Gran parte de los comercios y restaurantes permanecen cerrados. Son pocos los vehículos que circulan y apenas se vislumbran taxis o autobuses.Por las aceras solitarias sólo deambula algún que otro turista despistado.

No ha sucedido ningún fenómeno paranormal en la ciudad eterna. Ocurre siempre los quince de agosto: es  el ferragosto. Hoy miles de romanos huyen del sofocante calor y emprenden un éxodo masivo hacia la costa.Un motorista acelera repentinamente; sabe que detrás de los muros de la ciudad espera la playa.

Autor de foto y texto: Alfredo Medina ©

 

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Dubrovnik frente al tiempo

Puerto Viejo de Dubrovnik

Puerto Viejo y fortaleza de S. Juan.  Dubrovnik (Dalmacia) CROACIA

La joya del Adriático, como calificó Lord Byron a la ciudad de Dubrovnik, ha sido un enclave muy codiciado tanto por hordas de bárbaros como por poderosos imperios. Para salvaguardarse de los continuos embates, los distintos gobiernos de esta ciudad-estado fueron consolidando un complejo entramado de murallas. En uno de sus extremos se edificó en el siglo XV la fortaleza de San Juan . Para impedir el desembarco de los piratas, los ciudadanos extendían pesadas cadenas de uno a otro lado de la bocana portuaria. Pero las amenazas de destrucción no terminaron ahí.En 1991 el ejercito popular yugoslavo arrojó decenas de bombas sobre sus adoquines. Como ocurrió en otras ocasiones: la vetusta Ragusa logró sobrevivir a la devastación. Hoy luce orgullosa toda su vitalidad.

Autor de foto y texto: Alfredo Medina ©

 

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Tardes al sol en Marina Grande

Marina Grande (Sorrento) Campania. ITALIA

Marina Grande (Sorrento) Campania. ITALIA

En el turístico y sofisticado Sorrento sobrevive el pequeño barrio de pescadores de Marina Grande. Este colorista y pintoresco arrabal conserva el más genuino sabor marinero. Sobre la arena de su ribera las barcas y aparejos  se amontonan desordenadamente. Aquí siguen acudiendo, como la han hecho durante generaciones, las bulliciosas familias del lugar a disfrutar de los deseados baños estivales. El ruido de las embarcaciones deportivas se mezcla con las conversaciones de las vecinas. Como el atardecer es el mejor momento para una charla, un grupo de señoras han decidido bajar sus sillas de playa y sumergirse en una tertulia infinita.

 

Autor de foto y texto: Alfredo Medina ©

 

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Óbidos, tierra y piedra

OBIDOS

Rua Direita de ÓBIDOS . PORTUGAL

«Para el viajero, Óbidos no es sólo una tierra con personas, calles excesivamente floridas, buenas pinturas y buenas esculturas. Es también un lugar del paisaje, un accidente, una arruga de tierra y piedra».

José Saramago (Viaje a Portugal)

En el centro de Portugal, entre suaves colinas rebosantes de viñedos, se aparece ante nuestros ojos un pueblo amurallado al que llamaron Óbidos. Atravesando la Porta da Vila, accedemos a un entramado de estrechas calles adoquinadas. Sobre las blancas fachadas de sus casas, una multitud de bungavillas y geranios exhiben todo su color. Aunque en 1755 un fuerte terremoto derrumbó gran parte de la ciudad, esta villa centenaria ha sabido conservar su legendaria belleza. Una muestra del poder romántico y cautivador de Óbidos es lo que sucedió en el año 1282. El rey Don Dinis, con el fin de declarar su gran amor, se la ofreció como regalo de bodas a su esposa.

Autor de foto y texto: Alfredo Medina ©