Amalfi en su laberinto

CALLEJÓN

Calle de Amalfi. Campania. ITALIA.

Fue hace unos mil años cuando la ciudad-estado de Amalfi  se consolidaba como una de las grandes Repúblicas Marítimas del Mediterráneo. Con una población de más de 70.000 habitantes y una moderna flota rivalizaba en el plano comercial y militar con las otrora poderosas Pisa, Génova o Venecia. A este recóndito rincón de la costa de Campania atracaban regularmente navíos que traían los mejores paños y los más preciados metales de todo el orbe conocido. Todo ese esplendor quedó herido de muerte cuando un devastador tsunami  arrasó en 1073  la mayor parte de los primitivos  edificios. En su configuración actual, esta localidad tiene a la plaza del Duomo como su centro neurálgico y lugar más emblemático. Allí se dirigen todos los días miles de turistas buscando la foto más representativa de su visita: la catedral y sus largas escalinatas. Pero hay otros recorridos que todo viajero inquieto debe explorar. Porque Amalfi se teje sobre una trama de estrechos callejones y pasadizos intrigantes, donde uno puede toparse con imágenes de santos y vírgenes, que en la Italia del Sur resultan omnipresentes . Todo esa red semioculta de pasajes en penumbra esconde viviendas de pescadores de fachadas desconchadas y ropa tendida. Por este laberinto angosto, repleto de recovecos,  uno se puede encontrar con escaleras tortuosas que le transportan a  miradores con vistas insospechadas.

Autor de foto y texto: Alfredo Medina ©

 

la burla del diablo 1

Jazz sobre el Modava

Puente de Carlos. Praga. REPÚBLICA CHECA

Puente de Carlos. Praga. República Checa .

En Praga la música es omnipresente. Decenas de conciertos de todo tipo tienen lugar a diario en múltiples puntos de la ciudad. En plazas, iglesias o palacios se puede disfrutar de excelentes repertorios interpretados por prestigiosos coros y orquestas. Uno de los estilos de mayor aceptación y arraigo en la República Checa es el jazz. (Desde los años sesenta se celebra con éxito el Festival Internacional de Praga). Por ello es habitual encontrar en los lugares más transitados del casco histórico a virtuosos músicos callejeros, que interpretan con pasión a Duke Ellington, Miles Davis o Charlie Parker.

Autor de foto y texto: Alfredo Medina ©

 

ficha la profecía

 

Tortugas en la vieja Roma

plaza delas tortugas

Fuente de las tortugas. Plaza Mattei.Roma. ITALIA

Una pequeña plaza del distrito de Sant’Angelo acoge la considerada por muchos como la fuente más elegante de toda Roma. Construida en el siglo XVI a partir de un proyecto de Giacomo della Porta, la conocida popularmente Fontana delle Tartarughe guarda una curiosa leyenda. El duque Mateii para impresionar a su amada y haciendo ostentación de su poder económico, ordenó construir en una sóla noche una deslumbrante fuente. El resultado fue una armoniosa obra que se estructura en dos grandes cuencos. Cuatro efebos, encaramados sobre delfines, sostienen con delicadeza la parte superior. Para rematar la ornamentación se colocaron otras cuatro tortugas que con el paso del tiempo se han convertido en pintorescos iconos de la vecchia Roma.

 

Autor de foto y texto: Alfredo Medina ©

plaza de las tortugas ficha

Neones del Prater

prater

Parque de atracciones Volksprater. Viena. AUSTRIA

Es medianoche en el parque de atracciones del Prater . Su espectacular montaña rusa y todos sus modernos artilugios acaban de detenerse. Gran parte del público que abarrotaba el recinto ha comenzado a abandonar las instalaciones. Sólo se siente el rumor de la mítica noria Ferris, que a esas horas todavía sigue girando. Desde lo más alto, el viajero avistará un paisaje que se asemeja a una ciudad futurista. A sus pies un maraña de estructuras metálicas se mezclan con decenas de neones centelleantes.  

Autor de foto y texto: Alfredo Medina ©

antes del amanecer

Efusión napolitana

via nolana

Calle del distrito Mercato. Nápoles (Campania) ITALIA

Se suele tener una idea preconcebida de Nápoles como una ciudad caótica y frenética, arquetipo de la vida histriónica del sur y capital mundial de la furbizia, que es esa forma tan napolitana de entender la picaresca. Quizás todo eso sea cierto, pero no se sería justo sino se dijera que Nápoles es mucho más. La antigua Parthenope es un lugar de amplios y desaforados contrastes, donde el arte barroco más sublime prevalece en ese entorno de arraigada degradación . En las calles que rodean Porta Nolana, una de las primitivas entradas a la ciudad, el endemoniado ritmo napolitano alcanza su máxima expresión. En los días laborables se instala aquí un gran mercado callejero, donde el avezado comprador podrá adquirir las mejores gangas. Asistir a las transacciones cotidianas resulta aquí un gran espectáculo. Todo esto sucede en un escenario de calles abigarradas. Aquí la ropa tendida se funde con banderines de fiesta en una atmósfera de aromas a especias y de estruendos de motocicleta.

Autor de foto y texto: Alfredo Medina ©

el oro de napoles